Más del 80% de los alimentos que nos ofrecen están procesados industrialmente. Los alimentos artesanales se consideran productos genuinos, de raigambre tradicional y precursores de un respeto por la naturaleza que nos garantiza el mejor y más sustentable aprovechamiento de sus recursos.
Si los ingredientes de nuestro pan blanco de caja son: harina de trigo, agua, leche, levadura, mantequilla, sal marina y ajonjolí. Los que componen al pan comercial requieren de una especialidad en química para entenderlos: harina de trigo, jarabe de maíz de alta fructosa, levadura, aceite vegetal, sal yodada, gluten de trigo, fosfato mono cálcico, cloruro de amonio, carbonato de calcio, lecitina de soya, esteres diacetil tartáricos de mono y diglicéridos de ácidos grasos, enzimas, estearoil lactilato de sodio, monoglicéridos destilados, sulfato de calcio, propionato de calcio, vitamina B1, B2, B3, hierro, ácido fólico, sorbato de potasio, azodicarbonamida, ácido ascórbico, peróxido de calcio y enzimas de soya.